Cartas 3.0.

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Cartas 3.0.

#situvieraqueescribirte en un día especial es una experiencia de recuperación y reinvención del género epistolar para adolescentes y jóvenes

«La carta es en sí una caja de resonancia de un ‘yo’ en el ‘otro’, tanto para quien la escribe como para quien la recibe. Hay algo que podríamos llamar ‘anhelo del otro’: al escribir pensamos, delineamos, nos acercamos a esa otredad para acercarla, pedirle que nos escuche, nos entienda, nos contenga, nos ame. La carta es un pedido y una donación a la vez.».

— Alejandra Correa

1 -Destinatarios

El público directo y principal del proyecto son adolescentes a quienes se los invitará a un taller para escribir cartas de regalo a un ser querido en un día especial (podría ser el día de la madre, del padre, de los abuelos, del amigo, etcétera). En este proyecto pondremos como ejemplo el día de la madre. Los receptores de las cartas, en este caso las madres, a quienes los adolescentes escriban son un público indirecto, ya que no participarán de la actividad, pero recibirán como obsequio los textos producidos en el taller.

2 -Objetivos

  • Recuperar la escritura de cartas como una forma íntima y perdurable de comunicación de narrativas personales.
  • Reinventar/expandir el formato epistolar, enriqueciéndolo con los soportes y herramientas del lenguaje digital.
  • Fortalecer vínculos intergeneracionales a través de un medio de comunicación epistolar.

3 -Fundamentación de la propuesta

“La carta es en sí una caja de resonancia de un ‘yo’ en el ‘otro’, tanto para quien la escribe como para quien la recibe. Hay algo que podríamos llamar ‘anhelo del otro’: al escribir pensamos, delineamos, nos acercamos a esa otredad para acercarla, pedirle que nos escuche, nos entienda, nos contenga, nos ame. La carta es un pedido y una donación a la vez. Se escriben cartas para detener el tiempo y volver a mirarse a los ojos. Para decirse al oído esas palabras únicas y secretas que usamos solo con aquellos que entraron en el ámbito de nuestra intimidad. Para dar a ese otro una ofrenda íntima hecha con nuestra letra y nuestra respiración, nuestro pensamiento y nuestras mejores palabras. Para dejar constancia de nuestra capacidad de decirnos algo único mediante un medio único (no hay dos cartas escritas a mano iguales). Es apostar a lo artesanal de la comunicación entre dos personas. Es un tejido, una costura entre dos manos, entre dos orillas del mundo” (Alejandra Correa, 2017)1.

La carta es un medio de comunicación que hoy ha perdido popularidad y masividad, relegado por vías de comunicación más veloces y económicas, como el correo electrónico, el mensaje de voz, el chat o las redes sociales. Sin embargo, la escritura de una carta, más allá de su función informativa comunicacional, incluye otras características relacionadas al tiempo: de pensar lo que se dirá (al no estar atada a la inmediatez que suponen otros medios, pensar lo que se va a decir puede dar una mayor elaboración de la narrativa), de escritura, de espera de la contestación, etcétera; a la perdurabilidad (el objeto carta puede guardarse, incluso atesorarse); a la intimidad y al orden de lo privado, de lo afectivo y de lo emocional.

Vivimos en épocas definidas desde las pantallas y desde lo visual, pero más aún desde lo efímero y lo evanescente, características que no siempre permiten un tiempo de reflexión, de placer/ocio, de contemplación, de calma interna, necesaria para pensar/se/nos y desarrollar la imaginación, la identidad, el espacio de creación, de lo lúdico, de la comunicación real entendida como encuentro entre dos personas.

Los adolescentes y jóvenes de hoy, en palabras de Peirone2 los “Jóvenes Y pertenecen a la generación que ingresó a la vida social en el momento que el mundo entero pasó a estar mediado por un sistema tecnológico de información, telecomunicaciones y transporte que articula todo el planeta en una inmensa red de flujos donde confluyen y se concentran las funciones y unidades estratégicas dominantes de todos los ámbitos de la actividad humana”. Estos jóvenes ya nacieron en las épocas del e-mail, no conocen las cartas como forma de comunicación y difícilmente hayan experimentado el proceso de intercambio epistolar, más allá de conocerlo como contenido curricular en la escuela. El género epistolar pertenece a generaciones anteriores, de padres y abuelos, quienes hoy intentan acomodarse a las nuevas épocas tecnológicas con diferentes grados de dificultad, pero siempre desde una experiencia de migración y extrañamiento “inmigrantes de su propio presente” como dice Peirone.

Un taller que invite a los jóvenes a juntarse en un espacio de esparcimiento, para llevar adelante un momento de escritura, íntimo y personal, pero a su vez colectivo, robado al tiempo, con el objetivo de producir una carta para sus madres (podrían ser también padres, abuelos, etcétera) puede constituirse en un espacio privilegiado para fortalecer un vínculo intergeneracional, recuperando una vía de comunicación como son las cartas, que para los mayores tiene como carga intrínseca un componente emocional y nostálgico. Para los jóvenes, en un ambiente relajado y de pares, les dará también la posibilidad si quieren de “remixar y samplear las tradiciones con cuotas de audacia, diversión y utilitarismo que resultan escandalosas para buena parte de sus mayores” parafraseando a Peirone y redundará en un espacio lúdico y de esparcimiento.

Ediciones de la Terraza3 es un sello cordobés independiente que publica libros ilustrados con licencias Creative Commons4. Los editores buscan a través de su política editorial incrementar el acceso a una cultura cada vez más libre y accesible, aún a pequeña escala, a través de la creación y difusión de literatura que pueda copiarse y distribuirse libremente con el permiso de los titulares de las obras. A su vez apuestan por el lenguaje visual de las imágenes y el cuidado gráfico de los libros en tanto objetos, entendiendo que su materialidad y su atractivo visual ofrecen un valor agregado al meramente ‘textual’, relacionado al disfrute y a la perdurabilidad de estos productos discursivos en un formato físico. Entre sus novedades 2016 se encuentra el título Si tuviera que escribirte5 con poemas/cartas de Alejandra Correa, ilustrado por Cecilia Afonso Esteves, que recupera en clave de poesía las diferentes emociones que provoca la correspondencia entre dos personas, y la creación de un mundo entre ambas. El libro incluye un sobre y un papel para que el lector pueda escribir una carta apenas termine el libro; y también una invitación tácita a seguir el juego con los hashtags #cartaslibres y #situvieraqueescribirte ya en el espacio virtual, invitación que no incluye mayores explicaciones ni instrucciones en el libro, pero que en la actualidad el sello promueve como una invitación a escribir y liberar cartas en espacios públicos y subir fotos a las redes sociales con estos hashtags.

El presente proyecto se enmarca dentro de las acciones de difusión y promoción del sello, cercanas pero superadoras al libro en cuestión, con el objetivo de recuperar la escritura de cartas como una forma perdurable de comunicación entre dos personas.

4 -Desarrollo de la propuesta

El proyecto se enmarcará dentro de una institución que habitualmente promueva actividades culturales con adolescentes, puede ser una biblioteca enmarcada en un barrio o comunidad, un centro cultural o un programa/instancia extraescolar de una institución educativa. De modo que el público asistente a la actividad forme parte de una comunidad local que comparte hábitos culturales, interés por la lectura y la escritura, pero que no necesariamente se conocen ni comparten actividades en común.

Para la convocatoria se aprovechará alguna fecha festiva (día de la madre, día del padre) o algún ciclo de la institución que promueva el encuentro y la generación de vínculos (con pares, abuelos, familiares, vecinos, miembros de comunidades vecinas, etcétera). En el caso del ejemplo podría convocarse como espacio para producir un regalo del día de la madre especial: “¡Vení y hacele a tu mamá el regalo que nunca imaginó!»

La actividad consistirá en un taller literario de escritura de cartas, como disparador se puede comenzar con la lectura de alguna carta y un breve momento de diálogo sobre el género (¿siguen escribiendo cartas? ¿es lo mismo escribir un mail que una carta a mano en papel? ¿escriben mails? ¿guardan recuerdos tangibles? ¿qué valor/es encuentran en esos objetos?, etcétera). Posteriormente comienza un momento de silencio y producción, donde los chicos piensan y escriben (en soledad, pero comunitariamente) una carta para ofrendar a su mamá en su día. En las mesas de trabajo habrá elementos que puedan usar: sobres, papeles especiales, sellos, estampillas, lápices de colores, lapiceras, stickers, incluso pueden agregarse figuritas o sellos de emoticones y tener una computadora e impresora a disposición por si alguien quiere buscar alguna música en youtube e imprimir un qr para pegar en la carta para incluir una banda de sonido a su misiva. El soporte de la carta puede ser digital si ellos lo prefieren o formatos híbridos (un ejemplo sería que el obsequio fuera un video de ellos mismos leyéndoles la carta a su mamá para enviarle por Whatsapp o Telegram o compartir públicamente como historia de Instagram).

Al finalizar el momento de escritura se genera un momento de cierre, en el que los asistentes pueden leer sus cartas si así lo desean o comentar qué experimentaron durante el taller.

El cierre del encuentro incluye una invitación a anotarse en la institución por si desean sostener un intercambio epistolar con quienes se anoten; y a su vez expandir la invitación a otros, a través de los espacios virtuales que habiten (redes sociales, mensajerías, Blogs, etcétera), a escribir cartas con el hashtag que elijan o con algunos que ya se están utilizando como #cartaslibres y #situvieraqueescribirte.

5– Desde Ediciones de la Terraza quedamos a disposición para lo que los interesados puedan necesitar, podemos generar el contacto con las autoras del libro, y desde ya estamos muy interesados en conocer las experiencias que se realicen, por lo que los invitamos a escribirnos a nuestro correo electrónico edicionesdelaterraza@gmail.com o si comparten de manera pública la experiencia solicitamos que nos etiqueten o compartan el enlace para poder estar al tanto.

1“Escribir una carta es crear un mundo entre dos personas”, entrevista a Alejandra Correa, poeta y artista visual, en La Nueva Mañana, 17/10/2017, http://lmdiario.com.ar/noticia/23519/escribir-una-carta-es-crear-un-mundo-entre-dos-personas

2Peirone, Fernando “Devenir jóvenes en el siglo XXI. O la experiencia de inaugurar una cultura”, Mundos fantásticos, narrativas para la infancia y la juventud, Flacso 2017.

3Más información sobre la editorial y su forma de trabajo: http://edicioneslaterraza.com.ar/quienes-somos/

4Más información sobre cómo funcionan las licencias y cuáles son: https://creativecommons.org/licenses/

5El libro puede leerse online desde este enlace: edicioneslaterraza.com.ar/portfolio/si-tuviera-que-escribirte/

 Licencia Creative Commons
Cartas 3.0. #situvieraqueescribirte en un día especial por Barbi Couto se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional. 

La propuesta puede descargarse en formatos .pdf y .odt de los botones a continuación. Se puede compartir libremente. ¡Muchas gracias!

Ediciones de la Terraza

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